Lo que empezó con mucha ilusión, debido a un subidón de adrenalina producto de una situación estable a nivel personal acabó con otra de esas tragedias de corte emocional tan propias de las comedias adolecentes.
Abandoné el blog sin más, porque no tenía ánimos para pensar, hacer o creer en algo. Y sin embargo, aquí estoy. No sé muy bien por qué ni para qué. Lo único que tenía en claro era que pensaba borrar todo lo escrito anteriormente y empezar de cero. Pero luego no he podido evitar preguntarme para qué borrarlo. Si total, la vida es un bucle infinito.
Empieza una nueva etapa, que quizá no está relacionada con la anterior, pero que parte bajo las mismas bases y que, en el fondo, tiene al mismo protagonista. Aunque esta vez, ha cambiado sus alas negras por una eterna sonrisa.
Clown XIII, la reencarnación de un viejo cuervo


1 ¿te aburres navegante?:
Un buen amigo me enseñó que un smilie jamás deja de sonreir... aunque le corten la cabeza. Desde entonces intento mirar las etapas desde otro punto de vista, aún con la cabeza fuera de su sitio.
(:
pd: me encanta el dibujo. No te haces una idea...
Publicar un comentario en la entrada