Hoy es uno de esos días extraños. En los que no sabes muy bien por qué pasa todo de la manera en que ocurre. Es domingo, pero no un domingo cualquiera. Hablamos de un domingo de puente, o lo que es lo mismo, un domingo en el que al día siguiente no hay que volver de cabizbajo a la rutina, o con reseca para los más avispados que siguieron la fiesta.
La cuestión es que, para mí, estaba siendo un domingo como otros tantos. De esos en los que tengo demasiado tiempo en sentido negativo, porque el tiempo que tengo es para darme cuenta en muchos sentidos de lo solo que me siento al no poder hacer lo que hace la gente que veo por la ventana; ellos caminan y hablan en grupo. Yo estoy solo, delante de una pantalla esperando a que, con un poco de suerte, alguien se conecte en mi msn y me diga un simple hola.
Llega un momento en que eso no ocurre, que no paro de ser conciente de lo mucho que necesito a alguien y de lo dependiente que soy de las muestras de afecto (aún cuando sé que me comporto de forma fría ante tales muestras). Necito hablar con alguien o reviento, y hablar conmigo no es una opción. Entro a un chat. No soy habitual de esos sitios, me llegan a parecer incluso una perdida de tiempo. Llenos de gente que buscan lo imposible (pobres desgraciados, saben que el amor no llegará en ese antro de mala muerte), y de otros tantos que sólo quieren sexo (Idiotas. Cualquier chica que quiera follar y esté buena irá a una discoteca y follará, no necesita de un chat), prepotentes que se creen superiores al resto pero que en realidad no hacen más que ocultar su propia mierda y finalmente, quien se encuentra perdido o aburrido, y decide explorar los bajos fondos de Internet, como quien se adentra en un circo para reír de los payasos que se lanzan tartas entre sí. Yo soy una mezcla de esos dos últimos.
Tras un buen rato observando el comportamiento de dichos personajes, incluso en ocasiones burlándome de ellos, hablo con alguien y le digo algo que, si bien no fue un hola, cumplía esa función. Aceptó charlar. Dijimos un par de tonterías, comentarios vacios pero divertidos. Ella vive en Andorra. En cuanto me lo dijo, no pude evitar acordarme de mi primera relación seria. Una chica de Andorra llamada Marta a quien nunca olvidaré, porque, sinceramente, se merece ocupar un lugar en mis recuerdos.
Antes de que alguien se adelante y diga "¡era ella, era ella!" diré que no, no es ella. Pero gracias a la charla con esa desconocida, a la que no conozco más allá de su edad y lugar de procedencia, recordé practicamente todo lo que he vivido desde aquella etapa de cambio que tuve a los 15 años, con mi primera historia de desengaño amoroso y todo, hasta día de hoy. Y entonces, me he dicho "que coño, mi vida no ha ido tan mal. Me gusta."
Ahora sólo me queda seguir, ir hacia delate en esta aventura. Y lo mejor de todo es que, sí, me gusta el camino que todo va tomando.
Se podría decir que ya para acabar el domingo ha ido bien, ha sido un bonito domingo de reflexión. Y ya que todo va bien, sólo me queda un pequeño reto por cumplir: dejar de sentirme solo. En cuanto ese se cumpla, todo lo demás estará chupado.

2 ¿te aburres navegante?:
El viernes que viene eres mio ò.ó vas a ver lo que es una secta... "solo" no es una palabra que vaya a aceptar de nuevo en tu blog Ò_Ó
Gracias por leerme cuando necesitas pensar, es todo un detalle ^^
Yo cuando me he sentido mal, siempre he mirado atrás y he dicho lo mismo: joder.. cómo ha cambiado mi vida en tan poco tiempo... pero me gusta cómo soy, me siento orgullosa de ser quien soy y llegar donde he llegado con o sin ayuda (= y por A o por B gracias a chorradas así, acabas conociendo a gente nueva, así que sólo por eso merece la pena ^^
pd: el dinero no es excusa ¬¬
Y yo q pense q el blog habia sido clausurado, en fin conserva tu blog, no lo elimines para comenzar de "cero", dejalo, ya q uno se da cuenta al repasar los posts cuanto uno cambia y se desarrolla, solo al leer y ver como cambia tu narrativa, gustos, etc
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